dijous, 18 de maig de 2017

LA CAVERNA NACIONALCATÓLICA DE CORNELLÀ DE LLOBREGAT

En respuesta a los artículos de los grupos PP y Ciudadanos en la revista municipal Cornellà Informa de mayo de 2017.



Por partes.

A Cs:

Señor de Ciudadanos, desde cuándo trabajar por el estado laico es un atentado contra los derechos civiles.  Creemos que es más bien todo lo contrario, es respetar a todo el mundo, creyentes de cualquier confesión y no creyentes, abogando por la igualdad de derechos de la ciudadanía y no dando preponderancia a ningún credo sobre otro.

Creo que usted no se ha leído la moción en cuestión o que ha hecho una lectura totalmente malintencionada. 

La Constitución de 1931 no era anticlerical, era laica, y relegaba las creencias a lo privado alejando a la Iglesia católica del poder y del lucro a través de actividades propias del estado como son la educación y la sanidad, aboliendo privilegios injustificables y seculares. Una constitución avanzada y progresista que para muchos sigue siendo legal y referencia de un estado que pudo ser el más progresista de Europa y que cayó en el más terrible de los pozos nacionalcatólicos, para nuestra desgracia. 

Habla usted de que se caricaturiza la Iglesia católica en nuestro escrito. Si la pederastia, las inmatriculaciones, la homofobia, su posición contraria al aborto, sus negocios en sanidad y educación, su machismo, si su presencia en lo público y su injerencia en cuestiones de estado son caricaturas es que usted no vive aquí, vive en una realidad paralela. 

La Europa comprometida con los derechos humanos nace de la Ilustración, la Revolución Francesa y la Carta de los Derechos del Hombre. No sé si le sonará a usted eso de libertad, igualdad y fraternidad. Una revolución contra el Antiguo Regimen de nobleza y clero, que detentaban todas las tierras y esclavizaban a través de los diezmos al pueblo. Y esto debería usted tenerlo presente ahora que son ustedes macronistas. Unas de las primeras palabras que pronunció Macron en su discurso como presidente de la república francesa fue en defensa del estado laico. Antes de la Ilustración estaban las tinieblas, la superstición, la superchería, la quema de disidentes y mujeres avanzadas, el comercio de falsas reliquias. Recordemos el brazo incorrupto de Santa Teresa que Franco tenía en la mesilla de noche cuando se iba a dormir. Y eso no es una caricatura, es macabro y cómicamente cierto. 

Lo de la cristofobia es de traca, no sé cómo de nuestro texto ha llegado usted a semejante punto, pero el desvarío sigue cuando empieza a enumerar los asaltos a capillas, las amenazas de cierre de iglesias o las prohibiciones de procesiones. Y acaba usted  hablando del revanchismo ante la derrota del 1939. Y eso sí que duele, porque mientras las víctimas del franquismo están sin reparar, sus restos en cunetas y sus derechos pisoteados, hablar de revanchismo cuando los vencedores y el sistema que nos dejaron en herencia sigue negando la verdad, la justicia y la reparación es totalmente indecente. 

Lo que no sabíamos es que el título de alcaldesa perpetua a una virgen otorgado por un consistorio franquista marca lo que somos como “continente, como país y como ciudad”. Pues  siento comunicarle que el continente europeo se ha formado como España o Catalunya con diferentes influencias de pueblos y religiones y que en él actualmente se profesan decenas de religiones y que la católica no tiene la exclusiva. Afirmar eso en una tierra por la que han pasado muchos pueblos con sus dioses, fenicios, griegos, romanos, musulmanes, judíos y pensar que no han dejado su impronta en nuestra cultura es de ser reduccionista católico. 

Nuestra moción no pretendía hacer daño a nadie, de hecho se hace hincapié en ello. Le aviso  de que no comulgar con sus ideas no es ser hiriente más que en su consciente. Decir que eso ofende a los creyentes, sin especificar que es a los católicos, y que atenta contra la libertad de todos, es de miseria intelectual. En ese “todos” excluye usted a los no creyentes, a los laicos, a los que profesan otros credos, es un “todos” partidista.

La señora López como defensora del estado laico no podía estar más de acuerdo en la asignatura de educación para la ciudadanía para formar lo que da nombre a su partido: ciudadan@s, es curioso que usted no lo comparta.

Señor, la intolerancia es la suya que pretende imponer una iconografía en la casa de tod@s a toda una población basándose en que sus creencias, las suyas propias, son las que nos tienen que definir como sociedad. Y no creo recordar que en su programa hablara del patrocinio y representación de los católicos de Cornellà de Llobregat, porque entre sus votantes también habrá ateos y laicos que pagan sus impuestos y que no se incluyen en su “todos” interesado. 

Señor Jorge, se presentó usted en una candidatura al ayuntamiento de su ciudad, no a la iglesia de su barrio y le recuerdo sus propias palabras: “C’s trabajará en aras de una administración local más transparente y participativa que esté al servicio de todos los vecinos y no de unos pocos”, no habló usted de porcentajes. Y como veo que usted es aficionado al diccionario de la RAE, ahí va la definición de todo: la totalidad de los miembros de un conjunto. A no ser que usted confunda la parte por el todo que es lo que les pasa a muchos. La neutralidad y la equidad del estado laico es un punto de unión y cohesión para los pueblos, para tod@s


Al PP:

El PP y su clásico Hit parade el rencor de los rojos. 

Los que trabajamos en la Memoria, hemos sufrido por activa y por pasiva la prepotencia de los que vencieron y que no quieren que nadie les reescriba con la verdad su ajado relato histórico, que culmina con la constitución monárquica envuelta en olvido con el lazo del atado y bien atado, porque a los republicanos de izquierdas no se nos puede dejar solos.

Que nos llamen extrema izquierda en un país donde el PSOE es considerado izquierda es casi un cumplido, aunque su intención sea totalmente dañina. Y qué decir de las propuestas que usted critica, pues que las compartimos todas y que interesan a mucha gente, aunque usted no lo crea.

Que diga usted que hay una caza de brujas contra la fe católica es hilarante y que esté en contra del estado laico presentándolo como una monstruosidad aberrante dice muy poco de usted. Señor Daniel, no nos dé lecciones, ya sabemos que este estado es aconfesional aunque lo disimule muy bien, privilegiando a la iglesia católica con un Concordato de alto standing, como los chalets de sus corruptos compañeros de partido, que no son muy cristianos cuando hurtan lo público estafando a sus prójimos.

Como ate@s defensores del estado laico nos da igual lo que hagan los demás países, nosotros bastante tenemos con intentar mejorar lo que tenemos y que gracias a ustedes es bien poco. Ningún país católico subvenciona a la Iglesia como lo hace el estado español, ni tan siquiera Italia. Habla usted del Reino Unido, que no se define como anglicano, solo Inglaterra y que como en el caso de Dinamarca sus reinas son cabezas de la Iglesia, una manera de tener el control del estado sobre los asuntos religiosos y no al contrario. Y puestos a fijarse hágalo usted en la república francesa o en la portuguesa, muy católica pero que en el artículo 41 de su constitución habla de la separación Iglesia-Estado. 

Le aconsejo que consulte usted las últimas encuestas sobre los españoles y la religión católica y verá que no son tan mayoritarios. Y que hable usted de tolerancia cuando aun se recuerda el cartel con su foto con el lema "no a la gran mezquita" es para reír por no llorar. Sepa usted que los peligrosos laicos somos bastantes, no una minoría a marginar.




Debería usted interiorizar que los asuntos de estado no los tiene que marcar la devoción o el fervor religioso, por mucho que sus correligionarios del PP anden implicando al santoral en la solución de los problemas que ustedes desde su interesada ineficacia son incapaces de solucionar.

A una persona que no le quita el sueño que la corrupción, el expolio de lo público, la represión del recorte de derechos y las políticas indecentes de su partido causen muertes, es natural que no le quite el sueño la placa de la virgen, pero puede que a otros les desvele el saber que una virgen detenta el título de alcaldesa. Seguramente si la placa fuera un versículo del Corán usted hubiera encabezado una manifestación para retirarlo. A nosotras nos gusta lo mismo una cosa que la otra, en ese emplazamiento, nada. Qué sepa que esto no se nos ha ocurrido ahora, ya estamos aburrid@s, pues ya en 2009 nos dirigimos al señor alcalde para pedir su retirada. 

Lo más impactante es el final de su pírrico alegato cuando llama fanáticos a los laicos y remata reivindicando la libertad y el respeto que desde su grupo no muestran ni a los representantes públicos espetando en pleno Pleno a la concejala de “extrema izquierda” que “qué coño hace ahí sentada”. Pues lo mismo que usted, pero con mucha más dignidad democrática.

Ateos y Republicanos